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Cuándo es peligroso el amianto y cuándo no

El amianto es cancerígeno; eso no se discute. Que una placa entera en tu tejado sea un peligro inminente, sí se puede matizar. Aquí está la diferencia.

El riesgo está en la fibra en el aire

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasifica todas las formas de amianto como cancerígenas para el ser humano. La vía de daño demostrada es la inhalación: fibras muy finas que quedan suspendidas en el aire, se respiran y se alojan en el pulmón, donde el organismo no consigue eliminarlas.

De ahí sale la consecuencia práctica que casi nunca se explica, porque quien escribe sobre esto suele vender la retirada: una fibra atrapada dentro de una matriz de cemento no está en el aire. Mientras el material esté íntegro y nadie lo manipule, la emisión de fibras es muy baja.

Friable y no friable

Es la distinción técnica que ordena todo el asunto:

  • No friable: el material es duro y las fibras están firmemente ligadas. El fibrocemento —placas, bajantes, depósitos— es el ejemplo típico. No libera fibras por sí solo si está en buen estado.
  • Friable: el material se desmenuza con la simple presión de la mano. Amianto proyectado, calorifugados de tuberías, cartones y algunos aislamientos. Libera fibras con mucha facilidad y es, con diferencia, el caso más serio.

La mayoría de los particulares se enfrenta a material no friable. Es una buena noticia y conviene saberlo.

Qué convierte un material estable en un problema

Tres cosas, básicamente:

  1. La degradación. Con los años la lluvia lava el cemento de la superficie y deja las fibras expuestas. Una placa con la superficie deshecha o con musgo abundante ya no es el material compacto que se instaló.
  2. La rotura. Una placa partida, agrietada o con un agujero libera fibras por el borde de rotura.
  3. La manipulación. Cortar con radial, taladrar, lijar, pisar, barrer los restos o limpiar a presión. Todo eso genera polvo con fibras. Es, con mucho, la fuente de exposición más frecuente en el ámbito doméstico.

He taladrado una placa sin saberlo, ¿qué hago?

Es una situación muy común y no es motivo de pánico. Una exposición puntual y breve no equivale a la exposición laboral continuada de décadas con la que se asocian las enfermedades del amianto. Lo razonable:

  • No barrer ni aspirar con una aspiradora doméstica: dispersa el polvo. Se recoge en húmedo, con un paño mojado, y el paño se mete en una bolsa cerrada.
  • Ventilar la zona y no volver a tocar el material.
  • Si te preocupa, coméntalo con tu médico y déjalo anotado en tu historia. Si fue en el trabajo, comunícalo a la empresa y a la mutua.

Y a partir de ahí, tratar ese elemento como lo que es: algo que no se toca sin quien sepa hacerlo.

El equilibrio honesto

Ni «no pasa nada» ni «quítalo mañana». El planteamiento correcto es proporcional al estado: material íntegro y sin manipular, vigilancia; material degradado o que hay que tocar, empresa autorizada. Cualquiera que te diga que hay que retirarlo todo con urgencia sin haber visto en qué estado está, te está vendiendo algo.

Esta página es informativa y no sustituye a una consulta médica. Si crees que has estado expuesto, habla con tu médico.

Preguntas frecuentes

¿Es peligroso vivir bajo un tejado de uralita?

Si la placa está íntegra y nadie la manipula, la emisión de fibras es muy baja. El riesgo aparece con la degradación, la rotura o la manipulación. Lo sensato es revisar su estado periódicamente y no tocarla.

¿Una exposición puntual causa enfermedad?

Las enfermedades asociadas al amianto se relacionan sobre todo con exposiciones repetidas y prolongadas, típicamente laborales, y tienen periodos de latencia muy largos. Una exposición puntual no es motivo de alarma, pero sí de no repetirla.

¿Puedo limpiar el tejado con hidrolimpiadora?

No. El agua a presión arranca material de la superficie y genera un aerosol con fibras. Es una de las peores cosas que se pueden hacer con una cubierta de fibrocemento.

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