Bajantes de fibrocemento: los tres tipos que hay en un edificio, y cuál mirar primero
No todas las bajantes de una vivienda son iguales ni envejecen al mismo ritmo. Una se ve desde la calle sin tocar nada; las otras dos, no.
¿Cuántos tipos de bajante de fibrocemento puede tener un edificio?
Normalmente tres, y cada uno hace un trabajo distinto. La bajante pluvial baja el agua de lluvia del tejado o la terraza. La bajante residual o fecal es el tubo general que recoge el agua de baños y cocinas de todas las plantas. Y la bajante de ventilación es el tramo estrecho que sube hasta atravesar la cubierta para que la instalación respire y no haga efecto sifón.
En un edificio de los años sesenta a noventa, cualquiera de los tres puede ser de fibrocemento. Era el material barato y estándar de la época para tubería de saneamiento.
La confusión más frecuente es tratarlas como si fueran la misma pieza. No lo son, y la diferencia importa porque no envejecen igual ni se pueden inspeccionar igual de fácil.
Las tres bajantes, una junto a otra
| Tipo | Qué transporta | Dónde suele estar | ¿Se ve sin obras? |
|---|---|---|---|
| Pluvial | Agua de lluvia del tejado o la terraza | Por fuera, pegada a la fachada o en un patio de luces | Sí, a simple vista desde la calle o el patio |
| Residual o fecal | Aguas de baños y cocinas de todas las plantas | Empotrada en un patinillo o dentro de un tabique | No, salvo que se pique la pared o se abra el patinillo |
| De ventilación | Aire, no agua: evita el efecto sifón de la instalación | Tubo estrecho que atraviesa la cubierta y sobresale unos centímetros | Solo subiendo al tejado |
La bajante residual es la que ya se explica con detalle, tramo a tramo, en bajantes de uralita: qué hacer al reformar. Y cómo reconocer el material de cualquiera de las tres (sea cual sea su función) en bajante de fibrocemento: cómo saber si el tuyo lo es. Esta página se queda en lo que las distingue: dónde está cada una y cómo envejece.
La pluvial: la que se ve desde la calle
Es, de las tres, la más fácil de identificar sin ningún trabajo previo: recorre la fachada por fuera, casi siempre pegada a una esquina o a un patio de luces. Y baja desde el canalón del tejado hasta una arqueta a pie de calle. Si el edificio es anterior a 2002 y ese tubo exterior es gris cemento, mate y de pared gruesa, es razonable tratarlo como fibrocemento hasta que se confirme lo contrario.
Esta bajante tiene una particularidad que las otras dos no tienen: está a la intemperie. Recibe sol directo, lluvia y, en buena parte de España, ciclos de frío y calor a lo largo del año. En el interior, protegido y sin manipular, el material apenas cambia con el tiempo. En el exterior sufre un desgaste superficial lento (pérdida de la capa más externa, pequeñas fisuras) que no ocurre al mismo ritmo dentro de un patinillo cerrado.
No es una urgencia por sí sola: el material no friable degradado por intemperie sigue liberando muy pocas fibras mientras no se rompa ni se manipule. Pero es la señal que conviene vigilar antes que las demás, precisamente porque es la única que se puede mirar sin obras.
La de ventilación: la más pequeña y la que menos se piensa
Sube en vertical por dentro del edificio, paralela a la bajante residual. Y solo aparece a la vista en el último tramo, cuando atraviesa la cubierta y sobresale unos centímetros (a veces rematada con un sombrerete). Su función no es evacuar agua sino dejar entrar aire a la instalación, y por eso su diámetro es menor que el de las otras dos.
Es la bajante que con más frecuencia se olvida, porque cruza dos oficios sin pertenecer del todo a ninguno. Al fontanero que reforma un baño no le llega hasta la cubierta. Y al que trabaja en el tejado (una antena, una placa solar, una reparación de teja) no siempre le consta que ese tubito pequeño puede ser fibrocemento. El qué hacer con un tejado de uralita se mira como una unidad, y este remate se queda fuera del repaso si nadie lo señala expresamente.
La norma no distingue por tamaño de tubo. El artículo 10.2 del RD 396/2006 obliga a identificar los materiales que puedan contener amianto antes de empezar cualquier obra de demolición o mantenimiento. El artículo 3.1, en sus letras d) y e), incluye expresamente los trabajos de mantenimiento y reparación sobre materiales con amianto existentes en instalaciones o edificios, y los que impliquen riesgo de desprendimiento de fibras por la proximidad de esos materiales.
Un instalador de placas solares que va a fijar soportes a un metro de esa bajante entra de lleno en ese supuesto. Aunque su trabajo no tenga nada que ver con el saneamiento.
Por qué conviene mirar la pluvial primero
De las tres, la pluvial es la única que se puede comprobar hoy mismo sin picar nada: basta con mirarla desde la calle o el patio. Si está entera, sin fisuras ni trozos sueltos, no hay nada que hacer salvo saber que está ahí.
Si se ve degradada (superficie descarnada, fragmentos en la base, musgo que ha levantado material), es el momento de pedir una evaluación a una empresa inscrita en el RERA. No la toques ni la limpies a presión para «dejarla mejor»: es justo lo que más fibras liberaría.
La residual y la de ventilación, al estar ocultas, no dan esa misma oportunidad de vigilancia visual. Su momento de decisión suele llegar con una reforma o con un trabajo en cubierta. Ahí es cuando hay que haberlo previsto de antemano, con la empresa autorizada avisada antes de empezar.
Preguntas frecuentes
¿Todas las bajantes de un edificio antiguo son del mismo material?
No necesariamente. Una comunidad puede haber sustituido un tramo o un tipo de bajante y dejar los otros dos originales. Que la pluvial sea de PVC no dice nada sobre si la residual o la de ventilación siguen siendo de fibrocemento.
¿Por qué se degrada antes la bajante pluvial que la residual?
Porque está a la intemperie: recibe sol, lluvia y cambios de temperatura directamente, mientras que la residual suele estar empotrada y protegida. Un material no friable que no se manipula libera muy pocas fibras en ambos casos, pero el desgaste superficial por exposición al clima avanza más rápido al aire libre.
¿La bajante de ventilación es peligrosa por estar en el tejado?
No por estar ahí. El riesgo aparece si alguien la golpea, la corta o la desplaza al hacer otro trabajo cerca (una antena, una placa solar, una reparación de cubierta) sin saber que puede ser fibrocemento. Identificarla antes de cualquier obra en cubierta es justo lo que exige el artículo 10.2 del RD 396/2006.
¿Tengo que sustituir las tres bajantes a la vez si son de fibrocemento?
No hay obligación de retirarlas por el mero hecho de tenerlas, estén enteras y sin manipular. La sustitución se plantea cuando el material se degrada de verdad o cuando una obra (reforma, cambio de tejado, instalación en cubierta) las va a tocar de todos modos.
Fuentes
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