Análisis de amianto en laboratorio: cómo se hace y qué dice el resultado
El análisis que confirma si un material tiene amianto no es una prueba casera: es una muestra tomada con un protocolo concreto y examinada al microscopio por un laboratorio acreditado. Así es el proceso, paso a paso.
La respuesta directa
Un análisis de amianto en un material consiste en tomar una pequeña muestra del elemento sospechoso y examinarla en laboratorio. Lo normal es usar microscopía óptica de luz polarizada, para determinar si contiene fibras de amianto y de qué variedad.
El resultado es un informe con una respuesta clara: presencia o ausencia, y el tipo de fibra si la hay. Lo explica con detalle la NTP 633 del INSST, dedicada precisamente a la identificación y metodología de análisis de amianto en edificios.
¿Cómo se toma la muestra sin liberar fibras?
Este es el paso más delicado del proceso, más que el análisis en sí. La NTP 633 describe un procedimiento pensado para minimizar la dispersión de fibras al cortar el material:
- Se rocía la zona con un fijativo antes de tocarla, para retener las fibras sueltas.
- El corte o la extracción se hacen con herramientas de baja fricción (nunca con taladro, radial ni lijadora), o por percusión manual controlada.
- La muestra se introduce de inmediato en un doble envase hermético para que no salga ni entre nada.
- Cada muestra se etiqueta con número de identificación y el punto exacto de donde se extrajo, y el punto de extracción se vuelve a sellar con fijativo.
- La cantidad de muestra necesaria depende del tipo de material y de la superficie total del elemento.
La nota técnica insiste en un punto que conviene no perder de vista. Si aparece amianto en una sola de las muestras tomadas, se considera contaminada toda la superficie analizada, no solo el punto exacto de donde salió esa muestra.
¿Quién debe tomar la muestra?
Si el material está entero y no hace falta forzar nada para acceder a él, algunos laboratorios ofrecen tomar la muestra ellos mismos o dan instrucciones para que el propietario la envíe. Si el material está roto, degradado o hay que romper algo para llegar a él, lo razonable es que la tome alguien con formación. Es lo que recomienda el criterio técnico del sector, y es justo el punto donde más fibras se pueden liberar si se hace mal.
En ningún caso una toma de muestra sustituye ni requiere el mismo trámite que una retirada: son actuaciones distintas. Y solo la segunda exige empresa inscrita en el RERA con plan de trabajo aprobado.
¿Qué técnica usa el laboratorio?
Según la NTP 633, hay tres técnicas principales, y no todas sirven igual para cualquier material:
| Técnica | Qué mide | Limitación principal |
|---|---|---|
| Microscopía óptica de luz polarizada | Forma y propiedades ópticas de la fibra (la más habitual, punto de partida) | Pierde fiabilidad si la muestra está teñida o coloreada |
| Difracción de rayos X | Estructura cristalina del mineral | Necesita una concentración mínima de fibra en la muestra para dar un resultado fiable |
| Microscopía electrónica | Detalle a mayor resolución cuando la óptica no es concluyente | Riesgo de confundir el amianto con otros minerales fibrosos de composición parecida |
Por eso, cuando el resultado por microscopía óptica no es claro, el laboratorio puede recurrir a una segunda técnica para confirmar o descartar. Tampoco todos los laboratorios ni todos los equipos dan el mismo nivel de certeza. Conviene que el que elijas esté acreditado para este tipo concreto de análisis.
¿Qué laboratorio elegir?
El INSST mantiene un listado oficial de laboratorios especializados en el análisis de fibras de amianto, organizado por comunidad autónoma, con la acreditación vigente de cada uno conforme al RD 396/2006. Elegir uno de esa lista, o uno con acreditación equivalente reconocida (norma UNE-EN ISO/IEC 17025), es la única forma de que el resultado tenga valor real si hace falta presentarlo ante una comunidad de vecinos, un comprador o la autoridad laboral.
¿Qué dice el informe final?
Un informe de análisis de material responde a dos preguntas, no a una: si hay amianto, y de qué variedad. No incluye una valoración del riesgo de la vivienda entera ni recomienda qué hacer con el elemento, porque eso depende del estado del material y de si se va a manipular, y es una decisión aparte. El informe es el dato de partida. Qué hacer con él lo resuelve la guía de retirada si el resultado es positivo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en llegar el resultado?
Depende del laboratorio y de si hace falta una segunda técnica para confirmar, así que no hay un plazo único válido para todos los casos. Conviene preguntarlo directamente al laboratorio elegido antes de enviar la muestra.
¿Sirve un laboratorio de otro país para un informe en España?
Lo que da valor al informe aquí es la acreditación conforme al RD 396/2006 y la norma UNE-EN ISO/IEC 17025. Un laboratorio sin esa acreditación, aunque analice bien la muestra, no tiene el mismo respaldo frente a la autoridad laboral o a un ayuntamiento.
¿El análisis de un material sirve también para saber si hay fibras en el aire?
No. Confirmar si un material contiene amianto y medir cuántas fibras hay en el aire son dos análisis distintos, con equipos y métodos diferentes. El segundo se usa sobre todo durante o después de una retirada, para comprobar que el ambiente quedó limpio.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- INSST. NTP 633: Detección de amianto en edificios (II): identificación y metodología de análisis
- INSST. Listado de laboratorios especializados en el análisis de fibras de amianto
- BOE. RD 396/2006, trabajos con riesgo de exposición al amianto