Tuberías de amianto y agua de consumo: qué riesgo hay de verdad
La pregunta llega casi siempre igual: «por mi calle pasa una tubería de fibrocemento, ¿el agua que bebo es segura?». La respuesta de las fuentes oficiales es menos alarmante de lo que uno teme, y el riesgo de verdad está en otro sitio.
¿Es peligroso beber agua que pasa por una tubería de amianto?
La Organización Mundial de la Salud no ha establecido un valor guía para el amianto en el agua de consumo. Y la razón que da es que no hay evidencia consistente de que el amianto ingerido sea peligroso para la salud. Está escrito así en la ficha del amianto de sus Guidelines for drinking-water quality (cuarta edición con los dos primeros apéndices), cuya evaluación de este parámetro está fechada en 2021.
El documento explica además por qué. Los estudios epidemiológicos que han buscado una correlación entre el amianto ingerido con el agua y los tumores de estómago y del tracto gastrointestinal han sido inconsistentes. Algunos apuntan a una correlación positiva débil y otros no encuentran ninguna.
En animales de experimentación, el amianto tampoco ha aumentado de forma consistente la incidencia de tumores gastrointestinales. La OMS concluye que el peso global de la evidencia no respalda que la exposición por vía oral al amianto del agua de consumo se asocie a un mayor riesgo de cáncer.
Conviene decir las dos cosas a la vez, porque las dos son ciertas. El amianto es un cancerígeno humano reconocido por la vía de la inhalación, y esa clasificación no está en discusión. Lo que la evidencia no sostiene es el salto automático a «si la tubería es de fibrocemento, el agua me está haciendo daño».
¿Dónde está el riesgo de verdad entonces?
En el mismo sitio de siempre en esta guía: en el polvo. La propia ficha de la OMS lo dice sin rodeos: el problema principal del fibrocemento en el agua de consumo es para quien trabaja por fuera de la tubería, por ejemplo cortándola. También lo es para quien repara placas de cubierta, por el riesgo de inhalar polvo de amianto.
Añade que, cuando hay que sustituir o reparar tuberías, es esencial adoptar las medidas adecuadas para evitar la exposición de los trabajadores al polvo, también durante el transporte y la eliminación del residuo.
Esa frase resume el nicho entero. La tubería que lleva décadas enterrada haciendo su trabajo no es la urgencia; la zanja abierta con una radial encendida, sí. En España la ley reserva ese trabajo a empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA), con un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral, según el RD 396/2006.
¿Y el vapor de la ducha?
Es la segunda pregunta más repetida, y la misma fuente la contesta: la exposición a amianto transportado por el aire liberado desde el agua del grifo durante las duchas o la humidificación es poco probable que sea significativa para la salud humana, según la OMS.
Puestos a ordenar escenarios, este es el cuadro:
| Situación | Qué dice la fuente | Qué toca hacer |
|---|---|---|
| Beber agua de una red con tubería de fibrocemento | Sin valor guía: no hay evidencia consistente de que el amianto ingerido sea peligroso | Nada específico por el amianto; el control del agua lo hace el gestor del abastecimiento |
| Ducharse o humidificar con esa agua | Poco probable que la fibra liberada al aire sea significativa para la salud | Nada específico |
| Cortar o reparar la tubería | Es el problema principal del fibrocemento en el agua: el polvo que respira quien trabaja por fuera del tubo | Empresa inscrita en el RERA con plan de trabajo aprobado |
| Tubería ya degradada | Donde el tubo está degradado, actuar sobre la agresividad del agua ya no evita la liberación de fibra | Es asunto del gestor del abastecimiento: valorar estado y sustituir |
| Recoger agua de lluvia de una cubierta de fibrocemento | La recogida de pluviales puede contribuir a la exposición cuando la cubierta de fibrocemento no está adecuadamente sellada | No usar esa agua para consumo sin análisis en laboratorio |
¿Qué dice la norma española del agua de consumo?
Sorprende a casi todo el mundo: el Real Decreto 3/2023, que regula los criterios de calidad del agua de consumo en España, no menciona el amianto en ningún punto de su texto consolidado, ni entre los parámetros que hay que controlar ni en los anexos. No es un descuido. Encaja con la posición de la OMS de no fijar un valor guía por falta de base para derivarlo.
Lo que ese real decreto sí regula, en su artículo 44, son los materiales y productos que entran en contacto con el agua de consumo: deben cumplir requisitos armonizados a nivel europeo. Los operadores y las empresas constructoras solo pueden usar en esas instalaciones materiales que los cumplan, y tienen que verificarlo antes de instalarlos. En la práctica no afecta a lo que ya está enterrado, pero cierra la puerta a instalar nada nuevo que no cumpla.
La tubería de la calle no es tuya: a quién preguntar
Una parte grande de la angustia con este tema viene de una confusión de propiedad. El fibrocemento del que habla la ficha de la OMS es sobre todo el de la red de distribución: la tubería de la calle, que es responsabilidad del gestor del abastecimiento, el ayuntamiento o la empresa concesionaria, no del vecino.
La OMS es bastante concreta sobre lo que espera de ese gestor mientras haya tubería de fibrocemento en servicio. Debe cartografiar y registrar su ubicación, evaluar su estado (incluida la agresividad del agua), determinar las estrategias de reducción del riesgo más adecuadas y minimizar la degradación del material.
A medida que las conducciones fallen o se deterioren de forma significativa, tiene que sustituirlas por materiales sin amianto. También dice que no deben introducirse nuevas fuentes de fibra en el agua de consumo.
Eso es justo lo que puedes preguntar, por registro o por el canal de atención de la empresa del agua: si en el tramo hay fibrocemento, en qué estado está y si figura en algún plan de renovación. Es una pregunta legítima, contestable y mucho más útil que comprar un filtro por si acaso.
El caso que sí conviene mirar: el agua de lluvia del tejado
Hay un escenario doméstico en el que la fuente sí señala una contribución real a la exposición. Y en España es más común de lo que parece: recoger agua de lluvia de una cubierta de fibrocemento hacia un aljibe o un depósito. La OMS lo menciona explícitamente cuando el agua de escorrentía se recoge de cubiertas de fibrocemento que no están adecuadamente selladas.
Si es tu caso y usas esa agua para beber, cocinar o llenar un depósito de consumo, lo razonable es no darla por buena y llevar una muestra a un laboratorio acreditado, la única forma de saber qué hay. Y por si hace falta decirlo: limpiar la cubierta con hidrolimpiadora para «dejarla mejor» es de las peores ideas posibles, porque arranca material degradado y lo dispersa.
¿Y si tengo fibrocemento dentro de casa?
Si lo que tienes es un bajante o un tramo de tubería de fibrocemento en el propio edificio, la regla no cambia. Mientras esté íntegro y nadie lo toque, vigílalo. Si hay que sustituirlo, típicamente al reformar, lo hace una empresa autorizada y se planifica antes de empezar la obra, no cuando ya está el tabique abierto. Lo desarrollamos en bajantes de uralita: qué hacer al reformar.
Esta página es informativa y no sustituye a una consulta médica ni a un análisis de agua. Si te preocupa la calidad del agua que consumes, la vía es el gestor del abastecimiento y un laboratorio acreditado.
Preguntas frecuentes
¿Es peligrosa el agua que pasa por una tubería de fibrocemento?
La Organización Mundial de la Salud no establece un valor guía para el amianto en el agua de consumo porque no hay evidencia consistente de que el amianto ingerido sea peligroso para la salud. Sus guías añaden que el peso global de la evidencia epidemiológica y de los estudios en animales no respalda la hipótesis de que la exposición oral al amianto del agua se asocie a un mayor riesgo de cáncer.
¿Hace falta filtrar el agua si la tubería de la calle es de amianto?
No hay una recomendación oficial de filtrar por este motivo. La OMS no fija un valor guía para el amianto en agua de consumo y el RD 3/2023 español no lo incluye entre los parámetros a controlar. Si hay dudas sobre el estado de la red, la vía útil es preguntar al gestor del abastecimiento, que es quien tiene la obligación de conocer y valorar sus conducciones.
¿Y el amianto que se libera al aire en la ducha?
Según la ficha del amianto de las guías de la OMS para la calidad del agua de consumo, la exposición al amianto transportado por el aire liberado desde el agua del grifo durante las duchas o la humidificación es poco probable que sea significativa para la salud humana.
¿Dónde está el riesgo real de una tubería de fibrocemento?
En el polvo que se genera al trabajarla. La OMS señala que el problema principal del fibrocemento en el agua de consumo es para quien trabaja por fuera de la tubería (cortándola, por ejemplo) o repara placas de cubierta, por el riesgo de inhalación. En España ese trabajo exige empresa inscrita en el RERA y plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral.
¿Puedo recoger agua de lluvia de un tejado de uralita?
Para consumo, no sin saber qué hay. La OMS menciona expresamente que la recogida de agua de lluvia puede contribuir a la exposición cuando la escorrentía procede de cubiertas de fibrocemento que no están adecuadamente selladas. Lo razonable es llevar una muestra a un laboratorio acreditado antes de usar esa agua para beber o cocinar.
¿Quién tiene que cambiar la tubería de fibrocemento de la calle?
El gestor del abastecimiento, que es el ayuntamiento o la empresa concesionaria. Las guías de la OMS esperan de él que cartografíe y registre dónde hay conducciones de fibrocemento, evalúe su estado, minimice su degradación y las sustituya por materiales sin amianto a medida que fallen o se deterioren de forma significativa.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Organización Mundial de la Salud. Guidelines for drinking-water quality: fourth edition incorporating the first and second addenda (ficha del amianto)
- BOE. RD 3/2023, criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo
- BOE. RD 396/2006, disposiciones mínimas de seguridad y salud en trabajos con riesgo de exposición al amianto
- Organización Mundial de la Salud. Asbestos (nota descriptiva sobre el amianto y su prevención)
- INSST. Amianto: información y documentación técnica